Ámbito subjetivo de aplicación de
la legislación de consumo. Los profesionales y empresarios pueden ser
considerados consumidores finales si los bienes o servicios adquiridos no se
utilizan predominantemente en su actividad profesional o empresarial.
En esta sentencia, el Tribunal
Supremo resuelve el caso de un cliente bancario que obtuvo un préstamo
hipotecario cuyo contrato está afectado por una “cláusula suelo” que pretendió
anular (el suelo del tipo de interés previsto era del 3 %, mientras que su
techo alcanzaba el 10 %).
El TS deniega el recurso
interpuesto por el demandante toda vez que resultó acreditado que el destino
del préstamo solicitado se empleó predominantemente para una finalidad
empresarial.
El argumento validado por el Tribunal en el recurso fue el recogido por la sentencia de la Audiencia Provincial recurrida:
el recurrente es un ganadero en cuya finca se reconstruyeron dos edificaciones,
una de las cuales estaba destinada a alquiler de habitaciones empleándose “en buena parte” (s.i.c.) el
dinero prestado para la reconstrucción
de la edificación utilizada para dicha finalidad empresarial.
Pese a desestimar el recurso el
TS señala una importante conclusión aplicable a los casos de adquisición de bienes y servicios por un
profesional o empresario que pretenda acogerse a la tuitiva legislación aplicable a consumidores y usuarios finales,
en el caso de destinarse los bienes y servicios adquiridos a finalidades “mixtas”
(un ejemplo puede ser un abogado que adquiere un bien que utiliza en su
vivienda en la que también tiene su despacho profesional).
Así, el fundamento de derecho
cuarto de esta sentencia expone, en su punto 3, estas interesantes
conclusiones:
“3.- En fin, para
determinar si una persona puede ser considerada consumidor a los efectos de la
Directiva 93/13/CEE y del TRLGCU, en aquellas circunstancias en las que existan
indicios de que un contrato persigue una doble finalidad, de tal forma que no
resulte claramente que dicho contrato se ha llevado a cabo de manera exclusiva
con un propósito ya sea personal, ya sea profesional, el criterio del objeto
predominante ofrece una herramienta para determinar, a través de un examen de
la globalidad de las circunstancias que rodean al contrato -más allá de un
criterio puramente cuantitativo- y de la apreciación de la prueba practicada, la
medida en que los propósitos profesionales o no profesionales predominan en
relación con un contrato en particular. De manera que, cuando no resulte acreditado claramente que un contrato se ha llevado a
cabo de manera exclusiva con un propósito ya sea personal, ya sea profesional,
el contratante en cuestión deberá ser considerado como consumidor si el objeto
profesional no predomina en el contexto general del contrato, en atención a la
globalidad de las circunstancias y a la apreciación de la prueba.”
Los grandes retos son leyes que prohíban
y sancionen adecuadamente a las empresas que fabriquen productos con
obsolescencia programada y, a su vez, iniciativas sociales o empresariales que
promuevan la reparación de bienes de uso duradero -o que tendrían que tenerlo- a
bajo coste.
Contra la obsolescencia
programada, estafa social que sólo busca alimentar la maquinaria consumista a
costa de degradar el medio ambiente y hacer que la economía “de mercado” funcione
alocadamente produciendo bienes que duren “sólo lo justo”, en España también se ponen en marcha
iniciativas ingeniosas.
Una es llevada a cabo en Asturias
por el movimiento “Rapair Café” que posibilita la reparación de aparatos
electrónicos averiados.
Hoy, en la Escuela Politécnica
deIngeniería de Gijón, voluntarios de la
organización Ingeniería Sin Fronteras de Asturias se ponen a disposición de los
ciudadanos para intentar dar una segunda vida a los aparatos que dejaron de
funcionar.
Una gran idea y esperemos que
cundan más iniciativas como ésta.
Voluntarios trabajando, en una edición anterior de la jornada."REPAIR CAFÉ ASTURIAS"
La Politécnica celebra una jornada con voluntarios que reparan aparatos
En tiempos de consumismo feroz, hay quien opta por vías alternativas
para lograr la sostenibilidad: no todo lo que se estropea o deja de
funcionar tiene por qué acabar en la basura, muchas veces se puede
reparar. Con esa filosofía se ha puesto en marcha en toda Europa un
movimiento llamado "Repair Café" que llega hoy mismo a la Escuela
Politécnica de Ingeniería.
Se trata de encuentros periódicos
organizados por voluntarios con conocimientos suficientes como para
reparar diferentes tipos de aparatos, que se juntan por lo general en
cafés para atender durante unas horas a quienes se acerquen con sus
cachivaches estropeados. En esta ocasión, como indica Fran Arbesú, de Ingeniería Sin Fronteras Asturias, organizador de la primera cita de
estas características en Gijón, se ha optado por la Politécnica "para
aprovechar la oportunidad de contar con ingenieros que puedan echar una
mano en las reparaciones". Ya hay cuatro voluntarios
confirmados, que atenderán a todos los que se acerquen entre las cinco y
las ocho de la tarde de hoy a las salas 03.02 y 03.03 del Edificio
Polivalente de la Escuela. "No podemos ofrecer la garantía absoluta de
que todo lo que lleve la gente tenga arreglo, pero se intentará de todos
modos", advierte Fran Arbesú. Este es el cuarto "Repair Café"
que se celebra en Asturias, y en las tres ediciones anteriores,
celebradas en Oviedo y Avilés, "el resultado fue muy bueno, no nos
esperábamos tanta asistencia de gente", asegura el organizador. Lo más solicitado es la reparación de pequeños electrodomésticos y
aparatos electrónicos, aunque ya se ha dado el caso incluso de
reparaciones textiles, gracias a la participación en el evento de
personas que cosen. Una buena oportunidad para dar una segunda vida a
las cosas. Fuente: La Nueva España
Cláusulas penales en contratos civiles y
mercantiles. Facultades moderadoras de los Tribunales
Jurisprudencia
sobre las cláusulas penales en contratos
civiles y mercantiles
Finalidad de la cláusula penal
La cláusula penal del contrato puede tener tanto una función
resarcitoria o reparadora o puramente penal, siendo en este último caso una
pena adicional a la indemnización de daños y perjuicios.
“En función de cómo se configure por las
partes la cláusula penal puede tener una función resarcitoria o reparadora del
daño que ha causado al acreedor el incumplimiento de la obligación por el
deudor o el cumplimiento irregular, con lo que la cláusula viene a sustituir a
la indemnización de daños y perjuicios, con fundamento en el artículo 1101 CC ,
o bien puramente punitiva desligada de todo propósito resarcitorio.
En este caso, pena cumulativa, se trataría
de una prestación adicional del deudor que se suma a la propia indemnización de
daños y perjuicios que ampara el artículo 1101 CC”
La cláusula penal
acumulativa debe pactarse expresamente
“Para que concurra esta modalidad,
cláusula penal cumulativa, será preciso, por no presumirse su regulación en el
código civil español, que haya sido convenida”
Las cláusulas penales con finalidad punitiva
o coercitiva no están permitidas en los contratos con consumidores.
“No cabe duda de
que, como regla, y salvo en condiciones generales de la contratación entre
empresarios y consumidores o usuarios (art. 85.6 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios ), nuestro Derecho permite las cláusulas
penales con función coercitiva, sancionadora o punitiva: no sólo de liquidación
anticipada de los daños y perjuicios que puedan causar los incumplimientos
contractuales por ellas contemplados. Se permiten incluso en el artículo 1152.I CC («si otra cosa no se hubiere pactado») las penas que no sustituyen, sino que
se acumulan a la indemnización de daños y perjuicios [por todas, STS 197/2016,de 30 de marzo (Rec.2303/2013 )].
Tipología de facultades moderadoras
Se distinguen dos
clases de facultades moderadoras:
a) En caso de
incumplimiento parcial o irregular de la obligación para cuyo incumplimiento
total se hubiese establecido la pena, aplicando el art. 1154 CC ("El Juez modificará equitativamente la pena cuando la obligación
principal hubiera sido en parte o irregularmente cumplida por el deudor"), y
b) En caso de que la cuantía de la pena sea
desproporcionada en relación al daño previsible por incumplimiento, aplicando
el art. 1255 CC ("Los contratantes pueden establecer los pactos, cláusulas y condiciones
que tengan por conveniente, siempre que no sean contrarios a las leyes,
a la moral, ni al orden público").
Facultades moderadoras en aplicación del art.
1154 CC
“Como recoge la reciente sentencia de 25de enero de 2017, recurso número 1471/2014, tiene declarado la Sala , entre
otras muchas, en la sentencia 366/2015, de 18 de junio (rec. 1429/2013 ), con
cita de la sentencia 8 /2014, de 21 de febrero (rec. 406/2013 ), que el mandato
del artículo 1154 C.C está condicionado a la concurrencia del supuesto en él
previsto, esto es, a que la obligación principal hubiera sido en parte o
irregularmente cumplida por el deudor; por lo que:
«En los demás casos la jurisprudencia -
sentencias 585/2006, de 14 de junio 170/2010, de 31 de marzo , 470/2010, de 2
de julio , entre otras-, respetando la potencialidad creadora de los
contratantes - artículo 1255 del Código Civil - y el efecto vinculante de la "lex privata" - artículo
1091 deI Código Civil : "pacta sunt
servanda" rechaza la moderación cuando la pena
hubiera sido prevista, precisamente, para sancionar el incumplimiento -total o,
incluso, parcial o deficiente de la prestación- que se hubiera producido.
La sentencia 585/2006, de 14 de junio ,
recordó que es doctrina constante de esta Sala que cuando la cláusula penal
está establecida para un determinado incumplimiento, aunque fuera parcial o
irregular, no puede aplicarse la facultad moderadora del artículo 1154 del
Código Civil si se produce exactamente la infracción prevista; o por decirlo
con otras palabras, que la moderación procede cuando se hubiera cumplido en
parte o irregularmente la obligación para cuyo incumplimiento total la pena se
estableció, de modo que, como afirma la doctrina, la finalidad del repetido
artículo no reside en resolver la cuestión de si se debe rebajar
equitativamente la pena por resultar excesivamente elevada, sino en interpretar
que las partes, al pactar la pena, pensaron en un incumplimiento distinto del
producido -sobre ello, las sentencias 962/2008, de 15 de octubre , 211/2009, de
26 de marzo 384/2009 de 1 de junio y 170/2010, de 31 de marzo , entre otras-.
Esta doctrina ha sido recogida también en las SSTS de Pleno de 15 de abril de
2014, rec. nº 2274/2012 , y 21 de abril de 2014, rec. n° 1228/2012”.
Facultades moderadoras en aplicación del art.
1255 CC
“No
obstante, es claro para esta sala que dicha posibilidad de estipular cláusulas
penales con función punitiva está sujeta a los límites generales de la
autonomía privada que el artículo 1255CC establece:
pueden considerarse contrarias a la moral o al orden público las penas
convencionales cuya cuantía exceda extraordinariamente la de los daños y
perjuicios que, al tiempo de la celebración del contrato, pudo razonablemente
preverse que se derivarían del incumplimiento contemplado en la cláusula penal
correspondiente. No sólo las cláusulas penales «opresivas», intolerablemente
limitadoras de la libertad de actuación del obligado [como en el caso que
contempló la STS
26/2013, de 5 de febrero (Rec. 1440/2010 )], o las «usurarias», aceptadas
por el obligado a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo
limitado de sus facultades mentales; sino también aquéllas en las que el
referido exceso de la cuantía pactada de la pena sobre el daño previsible no
encuentre justificación aceptable en el objetivo de disuadir de modo
proporcionado el incumplimiento que la cláusula contempla; en atención sobre
todo a la gravedad del mismo y al beneficio o utilidad que hubiera podido
preverse, al tiempo de contratar, que reportaría al deudor incumplidor. Un
ordenamiento jurídico que contiene una prohibición como la del artículo 1859CC no puede no
tener límite alguno de proporcionalidad a la libertad de los contratantes de
estipular penas privadas.
Para
ese último tipo de cláusulas, con
penalidades desproporcionadas en el sentido descrito, esta sala expresa su
disposición a admitir la reducción judicial conservadora de su validez; que,
como es evidente, ninguna relación tiene
con lo dispuesto en el artículo 1154CC , por lo
que no se opone a nuestra actual jurisprudencia sobre en qué casos cabe, y en
cuáles no, la moderación judicial de la pena que dicha norma contempla.
Naturalmente,
la carga de alegar y de probar (si no es evidente) que la penalidad era, desde
la perspectiva ex ante considerada, extraordinariamente excesiva,
corresponderá al contratante que se oponga a que la cláusula penal le sea
aplicada en los términos pactados ( art.
217.3LEC
)."
Cantidades entregadas a cuenta por el comprador de una
vivienda en construcción. El banco que suscribió el aval colectivo con el
promotor responde, aunque no se hayan
emitido avales individuales siendo indiferente que el aval colectivo se haya
suscrito con posterioridad a la fecha de compraventa de vivienda.
En esta sentencia el Tribunal Supremo recuerda que ya existe jurisprudencia consolidada (sentencias de
Pleno 322/2015, de 23 de septiembre,272/2016, de 22 de abril y 626/2016,
de 24 de octubre) en la que se reconocía
que, aunque no existan avales individuales a favor de cada uno
de los compradores de una vivienda en construcción que garanticen las entregas
anticipadas que estos efectúen, ello no impide que la obligación de restituir las
mismas con los intereses correspondientes sea exigible si existe una póliza o línea
de avales colectiva, debiendo responder de ello la entidad avalista en caso del incumplimiento
de la obligación de entrega de vivienda por parte del promotor.
Así, el Tribunal expone que en estos casos “al concertar el seguro o aval colectivo con la promotora y la
percepción de las correspondientes primas, la entidad aseguradora o avalista
pasaba a cubrir la eventualidad garantizada, que era la obligación de
restitución de las cantidades percibidas, junto con los intereses previstos en
la norma legal, referidas a la promoción o construcción a la que se refería la
garantía” ; de otra parte, también estima que “la emisión
de los correspondientes certificados o avales individuales, por la entidad
aseguradora o avalista, a favor de cada uno de los compradores, legitima a éstos para hacer efectivo el aval por vía ejecutiva, conforme alart. 3 Ley
57/1968” ; y, asimismo, afirma que “la ausencia de los correspondientes avales
individuales no impide que la obligación de restituir las cantidades
entregadas, con sus intereses, quede cubierta a favor de los compradores que
han concertado un contrato de compraventa y entregado esas cantidades a cuenta,
al amparo de la existencia de la póliza colectiva”.
También resulta indiferente que
la línea colectiva de avales ("aval colectivo") suscrita entre el promotor y el banco para
garantizar las cantidades adelantadas por los compradores haya sido suscrita
con posterioridad a la fecha de celebración del contrato de compraventa, ya que
“bajo el principio tuitivo que conduce la interpretación y aplicación de la Ley
57/1968, la entidad bancaria que concertó la línea de avales debía conocer, o
estaba en condiciones de hacerlo, los contratos de compraventa privada que ya
se habían concertado, en garantía de cuyos pagos anticipados realizados por sus
compradores se concertó la línea de avales, para emitir los correspondientes
avales individualizados. Esto es, la entidad bancaria asumía una
corresponsabilidad con el promotor de garantizar la eventual devolución de las
cantidades entregadas a cuenta por los compradores, en caso de incumplimiento
de la obligación del promotor. En virtud de la cual no se admite que, en
perjuicio del comprador al que no se le llegó a entregar el aval
individualizado por parte del promotor, que no lo requirió al banco, este pueda
escudarse en la ausencia del aval individualizado para eximirse de
responsabilidad y que los compradores queden privados de la protección prevista
en la Ley 57/1968”.
Si en una cosa somos campeones en Gijón es en tirar el dinero en obras inútiles y en demoler y deteriorar edificios públicos.
Ejemplo de ello son las obras de ampliación del Puerto del Musel (más de 800 millones de euros, sobrecostes e IVA incluídos) , objeto de enjuiciamiento penal en la Audiencia Nacional; las obras del Metrotren (más de 137 millones de euros) cuyo túnel de casi 4 kilómetros está abandonado a su suerte ; la demolición del edificio de la Escuela de Peritos, edificio de cierto valor arquitectónico y sentimental para miles de gijoneses para convertir el espacio que ocupaba en un solar o la de la estación conjunta de FEVE y RENFE, también convertido en un gran solar, conocido como "el solarón", que está a la espera -infructuosa hasta el momento- de alguna promotora que construya los edificios necesarios para financiar una nueva y moderna estación de tren y autobuses (me acuerdo, aquí, del cuento de La Lechera).
Hace años que el edificio que ocupaban los Juzgados de Gijón en la calle Prendes Pando quedó vacio. No se atrevieron, todavía, a demolerlo y sigue deteriorándose, ya que está sin uso y sin apenas mantemiento.
Afortunadamente, alguien se acuerda de este edificio y reclama su uso para fines sociales. Esta es la noticia que se publicó en El Comercio.
Podemos sostiene que los juzgados de Prendes Pando «están para entrar ya»
El diputado Enrique López y el arquitecto Vicente Díez Faixat
apremian para ocuparlos con usos sociales según el modelo de La
Madreña de Oviedo
M. MORO
GIJÓN
«Los antiguos juzgados de Prendes Pando están en un estado
sorprendentemente bueno y están prácticamente para poder entrar ya». El
apunte es del arquitecto gijonés Vicente Díez Faixat, que ayer visitó el
céntrico edificio como parte de una delegación del Círculo Cultural de
Podemos en Gijón, en la que también estaba el concejal Orlando Fernández
y el diputado regional Enrique López.
Faixat destacó que el inmueble, que el Principado sacó a
subasta sin éxito por 10,2 millones de euros, «casi se podría usar tal y
como está, con una utilización provisional, para que no se deteriore
más, porque el tiempo juega en contra». Bajo su punto de vista de
técnico, salvo un problema de humedades en la planta superior, en la
zona colindante con la terraza, «los desperfectos son anecdóticos y está
todo en perfectas condiciones». Todo ello en un edificio que ocupa más
de 10.000 metros cuadrados en pleno centro y lleva cerrado más de cuatro
años.
Hecha la visita al interior, el diputado regional de Podemos
Enrique López apremió a darle una utilización social a los viejos
juzgados «para que no acaben malvendidos por el Principado y siendo
pasto de la especulación urbanística, que está esperando que las
instalaciones salgan a subasta a un precio de ganga».
«Planteamos un rescate ciudadano de un bien público que
puede dar mucho juego a la ciudad de Gijón y Asturias, a movimientos
sociales, asociaciones ciudadanas, y a la sociedad civil organizada»,
remarcó López, quien anunció que su formación política va a pulsar el
sentir de la ciudad, en especial del tejido social asociativo, para
explorar los posibles usos del inmueble.
López explicó que la idea es que Principado y Ayuntamiento
den vía libre para poder implantar algo parecido a lo que funcionaba en
La Madreña, las desaparecidas instalaciones de Oviedo. Un modelo que
está en boga en ciudades europeas punteras como Berlín o Amsterdam donde
los jóvenes pueden encontrar un lugar para dormir por la noche, pero
también se imparten talleres o cursos y se pueden celebrar reuniones
vecinales.
Díez Faixat reconoció tras la inspección que el inmueble no
está adaptado a las últimas normativas y que la accesibilidad «deja
mucho que desear». No obstante, en este último caso, existe otro acceso
que usaban los jueces y que en su opinión se podría utilizar. Señaló
también que la distribución interior facilita la reconversión en
pequeñas oficinas e insistió en que el edificio se presta a usarse «en
precario».
Oviedo es una de las ciudades más
contaminadas del país y la primera del Norte, según constata un estudio
del Instituto Carlos III de Salud. La capital asturiana encabeza el
ranking de concentración de partículas en suspensión de diámetro
inferior a 10 micras (PM10), que mataron entre 2000 y 2009 a 4.136
personas. El número de fallecimientos atribuibles a la polución es
claramente mayor, ya que la investigación no analiza ni Avilés ni Gijón,
los dos puntos negros de la región. "Si los datos ya son muy malos en
Oviedo, que es el punto menos contaminado por partículas, imagínate el
resto de concejos", afirma Fructuoso Pontigo, portavoz de la
Coordinadora Ecologista de Asturias. Pontigo indica que el estudio
"constata lo que llevamos denunciando años: Asturias tiene un grave
problema de salud".
La investigación, publicada en la
revista "Environmental Pollution", recuerda que, de acuerdo con los
datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación
atmosférica en las ciudades y zonas rurales de todo el mundo provoca
cada año 3 millones de defunciones, de las cuales 7.000 tienen lugar en
España. Esta mortalidad se debe fundamentalmente a la exposición de
micropartículas (PM10 y PM2,5), que causan cáncer, cardiopatías,
neumopatías y tienen efectos negativos sobre la diabetes y el desarrollo
neuronal de los niños. Incluso se le relaciona con la muerte fetal. Los
científicos del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la
Escuela Nacional de Salud Pública del Instituto Carlos III de Salud
aseguran que mediante la disminución de estas partículas es posible
reducir un 15% el número de defunciones relacionadas con la
contaminación del aire.
Según el trabajo, Oviedo es la segunda
ciudad del país, después de Santa Cruz de Tenerife, con mayor presencia
de micropartículas: una media de 48,2 microgramos por metro cúbico, con
máximos de 137. Además es la que más días (un 44,4%) supera el límite de
emisiones establecido por la Organización Mundial de la Salud. En la
polución por dióxido de nitrógeno, asociada al tráfico, Asturias aparece
en los primeros puestos: el sexto de España con niveles de 45
microgramos por metro cúbico. La diferencia con Madrid es mínima, de
14,4 puntos, si se tiene en cuenta que la capital de España multiplica
en circulación de vehículos a la del Principado. El dióxido de nitrógeno
está vinculado a la mortalidad en un mayor número de capitales de
provincia (17 de las estudiadas) que las partículas PM10 (14). Esto
significa, dicen los investigadores, que las micropartículas no son el
principal contaminante asociado a la muerte.
Sin embargo, en
Oviedo y San Sebastián sucede lo contrario: "Es donde las causas de
muerte natural son más atribuibles a la contaminación por partículas",
expresan los autores del estudio. Entre 2000 y 2009, fallecieron en
España por la polución 28.897 personas, contabilizando las causas
naturales, respiratorias y circulatorias. De ese total, 4.136 fueron
asturianas: 2.963 por causas naturales y 1.173 por problemas
circulatorios.
Los autores del estudio, los médicos Cristina
Ortiz, Cristina Linares, Rocío Carmona y Julio Díaz, pretendían
cuantificar la mortalidad diaria asociada con la contaminación de
partículas en suspensión (PM) en las comunidades autónomas. Para ello,
calcularon la mortalidad diaria por causas naturales, por problemas
circulatorios y causas respiratorias para cada provincia (52) en el
período 2000-2009 y midieron las concentraciones medias diarias de
partículas de 10 microgramos de diámetro (PM10), dióxido de nitrógeno
(NO2) y Ozono (O3). Los investigadores concluyen que las
administraciones de las comunidades con niveles de partículas elevados,
como Asturias, deben poner en marcha medidas urgentes para rebajarlos.
Pesa a que , la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés), dependiente de la OMS y encargada de revisar qué sustancias ocasionan esta enfermedad ya señaló en su estudio publicado en octubre de 2013 "Outdoor air pollution a leading environmental cause of cancer deaths"que en 2010 se produjeron 223.000 muertes por cáncer de pulmón en
todo el mundo atribuibles a la contaminación del aire causada por el transporte, la producción de energía, las emisiones industriales y agrícolas y la calefacción residencial , en Asturias se niega lo evidente.
Nuestro Consejero de Sanidad, Francisco del Busto, médico de profesión, en una delirante intervención en la Junta General del Principado ha negado la vinculación entre la alta tasa de cáncer de pulmón que sufre Asturias con las altas tasas de contaminación aérea que padecen sus principales ciudades. Para mayor perplejidad, dicha negativa la fundamenta en la necesidad de ser "serio y riguroso" y de no "guiarse por intuiciones" afirmando desconocer que exista un estudio científico "con la
suficiente profundidad para afirmar categóricamente que la contaminación
que existió o existe haya sido un factor determinante en la generación
de cáncer de pulmón".
¿Puede seguir, este señor, un día más al frente de la que se denomina Consejería de Sanidad?
Sanidad reitera que la relación entre contaminación y cáncer en Asturias no está demostrada
La central térmica de Soto de Ribera. /
Eloy Alonso
El consejero ha defendido la necesidad de ser «serio y riguroso» y de no «guiarse por intuiciones»
El consejero de Sanidad, Francisco del Busto, ha reiterado
hoy en el pleno de la Junta General que no está acreditado que los
niveles actuales de contaminación y los registrados en las pasadas
décadas en Asturias tengan una relación "causa-efecto" con la
prevalencia del cáncer de pulmón en el Principado.
Del Busto, que ya se manifestó en el mismo sentido la pasada
semana en su respuesta a una pregunta de Podemos, ha insistido además
en que, por el contrario, sí está científicamente demostrada la
incidencia de los niveles de polución sobre la salud y, en concreto,
sobre las afecciones respiratorias.
El consejero ha defendido la necesidad de ser "serio y
riguroso" y de no "guiarse por intuiciones" y ha afirmado desconocer que
exista un estudio científico "con la suficiente profundidad para
afirmar categóricamente que la contaminación que existió o existe haya
sido un factor determinante en la generación de cáncer de pulmón".
Del Busto ha respondido así a una pregunta formulada por el
portavoz de IU, Gaspar Llamazares, que ha señalado que el informe en el
que se basaba Del Busto no excluía "en ningún caso" que la contaminación
tuviera efecto sobre el desarrollo del cáncer dado que se trataba de un
análisis relativo a la atención primaria y las urgencias.
Además, ha asegurado que sí existen informes recientes de la
Universidad de Oviedo que vinculan las zonas más contaminadas con la
incidencia del cáncer y ha subrayado que el problema no es "el
negacionismo" del consejero sino negar esta circunstancia para no
adoptar medidas.
A su juicio, los datos de que se disponen son suficientes
para que se adopten medidas medioambientales para reducir la polución
tanto en el ámbito del tráfico rodado y de las emisiones contaminantes
de la industria como en el sanitario.
"El pan blanco es uno de los principales problemas que tenemos en España. Cuando ya se tiene sobrepeso, es una bomba"
Es
uno de los cerebros del mayor proyecto científico sobre dieta
mediterránea, sus efectos en la salud y en la obesidad, la gran pandemia
del siglo XXI. Este catedrático de la Universidad de Navarra, profesor
visitante en Harvard, explica cómo lograr una sociedad más sana y alerta
sobre las tácticas agresivas de algunas empresas alimentarias.
SE TARDA MENOS de dos minutos en darse cuenta de que el doctor Miguel Ángel Martínez-González
predica con el ejemplo. Sube a pie las escaleras de la facultad hasta
el segundo piso en el que imparte una clase de bioestadística a futuros
médicos, toma el café sin azúcar y, en un menú de restaurante que ofrece
como alternativa lentejas, pasta y carne, elige sin dudar las
legumbres. Lleva más de dos décadas buscando evidencia científica que
apoye las bondades atribuidas por la tradición a la dieta mediterránea.
Este catedrático de Salud Pública de la Universidad de Navarra, y
desde junio también catedrático visitante de Harvard, es uno de los
cerebros del ensayo Predimed,
el más amplio realizado hasta ahora sobre los efectos de la dieta
originaria del sur de Europa: el seguimiento de una cohorte integrada
por 7.500 participantes reclutados en toda España durante una década ha
demostrado que esta reduce en un 66% los problemas circulatorios, en un 30% los infartos e ictus y en un 68% el riesgo de cáncer de mama.
En el pasillo que hay junto a su despacho del campus en Pamplona,
donde se desarrolla la entrevista, cuelgan de un corcho los trabajos
que su departamento ha publicado recientemente en revistas científicas.
“Es el muro de la autoestima”, bromea. El doctor malagueño, de 59 años,
colabora en diversas investigaciones desde los noventa con la Escuela de
Salud Pública de Harvard, referencia mundial en nutrición. De allí tomó
la inspiración, y los conocimientos, para contribuir a crear no solo el
proyecto Predimed –sus hallazgos
ya se incluyen en las guías nutricionales oficiales de Estados Unidos–,
sino también el SUN, un programa en el que más de 22.000 personas, el
50% de ellas profesionales sanitarios, han puesto a disposición de los
investigadores –de forma continuada desde 1999– datos sobre su salud y
estilo de vida que han servido para decenas de trabajos de
investigación. También ha comenzado recientemente otro proyecto,
Predimed Plus, que persigue demostrar a través del seguimiento de casi
7.000 pacientes obesos durante cuatro años que con la dieta mediterránea
mejorarán su dieta, incrementarán su actividad física y perderán peso.
Ya es un hecho científico: la dieta mediterránea es saludable. Entonces, ¿por qué hay tanto sobrepeso en España?
Mucha gente dice que conoce y sigue la dieta mediterránea. Pero la
realidad es que las generaciones jóvenes han incorporado la
norteamericana. Se come demasiada carne roja y procesada.
No quiero decir que tengamos que hacernos vegetarianos. Pero la
evidencia científica indica que, a medida que se aumenta el porcentaje
de proteínas vegetales sobre las animales, se reduce brutalmente la
mortalidad cardiovascular y por cáncer. La dieta mediterránea, sobre
todo el consumo de aceite de oliva virgen extra, frutos secos, frutas,
verduras y legumbres, es la mejor opción. Después, mejor comer pescado
que carne y, esta, preferentemente de ave o conejo. También conviene
reducir el consumo de azúcar y sal, y llevar una vida menos sedentaria.
Usar más las escaleras y menos el ascensor.
¿Por qué a la gente le cuesta tanto adelgazar?
Primero, porque hay que tener mucha fuerza de voluntad para perder kilos
y no volverlos a recuperar. Pero es que, además, cierta industria
alimentaria ejerce gran presión para poner muchos alimentos a nuestra
disposición a todas horas, a un coste muy barato y en grandes
cantidades. ¿Qué es lo que está más al alcance en las estanterías de los
supermercados? Alimentos ultraprocesados, con gran densidad energética
porque les han metido mucha grasa, azúcar y sal, a veces en contra de la
naturaleza del producto, como pasa con el kétchup. ¿Qué tendrá que ver
la salsa de tomate con él? Y se vende y consume en cantidades
industriales. Además, las raciones grandes y baratas hinchan a la gente.
Vivimos en una cultura de sobrealimentación. Deberían hacerse más
fáciles las opciones más sanas.
Vanessa Montero
Por mucho que la industria quiera tentarla, la gente sabe que todo eso muy sano no puede ser. Nadie les obliga a comerlo.
La mayor parte de las elecciones que hacemos no son muy racionales. El
economista Richard H. Thaler, un referente en la teoría de las finanzas
conductuales, y Cass R. Sunstein, otro experto en economía conductual,
lo explican muy bien en uno de mis libros favoritos, Un pequeño empujón
(Taurus). La gente suele optar por la decisión más fácil, y hay cierta
industria que le da ese pequeño empujoncito. Por eso creo que hay que
poner fácil lo saludable, dar pistas de qué se debe elegir para comer
bien. Son estrategias de salud pública para construir una sociedad más
sana. De tal manera que, por defecto, te ofrezcan pan integral. El
refresco, sin azúcar. Thaler y Sunstein lo llaman paternalismo
libertario. La gente debe ser libre para elegir, pero creo que hay que
informar y proteger contra elecciones que no se piensan mucho y que son
dañinas. Sin forzar. Esto es lo que enseño en medicina preventiva.
El Gobierno acaba de anunciar la creación de una tasa que penaliza el consumo de bebidas carbonatadas. ¿Qué le parece?
Soy partidario de que se subvencionen el aceite de oliva virgen extra,
las frutas y las verduras a base de gravar el consumo de carne roja y
procesada, comida basura y bebidas azucaradas. Así se lanza un mensaje
claro de qué es sano y qué no.
Hablaba antes del pan. ¿Es dieta mediterránea?
Hemos
debatido mucho en torno a este tema. La conclusión a la que hemos
llegado es que el pan blanco es uno de los problemas más graves que
tenemos en España. La gran mayoría lo consume y, además, se hincha.
Conviene saber que es fundamentalmente un almidón, y nuestro cuerpo es
supereficiente transformando el almidón en azúcar. Es como tomar
glucosa. Basta con poner un poco de miga en la boca, enseguida sabe
dulce. ¿Y por qué se molesta la industria en quitar el grano entero?
Porque las harinas refinadas aguantan mejor. Son muy útiles
comercialmente, pero les quitan la parte más nutritiva y que permite que
se absorban los azúcares más lentamente. Le estamos dando a la gente,
con el pan blanco, un combustible de rápida absorción. Y eso,
especialmente cuando ya se tiene sobrepeso, cierta resistencia a la
insulina, es una bomba. Habría que consumir menos y, preferiblemente,
integral.
Proliferan ahora los libros sobre las diversas teorías de qué
alimentos engordan más o menos. Que si las grasas no son tan malas como
se pensaba y el azúcar es la razón de la epidemia de obesidad y
diabetes… ¿Qué es peor, el azúcar o las grasas?
El azúcar es un
gran problema. Se añade en grandes cantidades a los refrescos, zumos y
productos envasados. Los niños se acostumbran a esos sabores extradulces
y, claro, luego no quieren comerse una pera. Pero, por otra parte, está
demostrado que la grasa saturada tiene un efecto negativo sobre la
enfermedad cardiovascular. Tanto las grasas como el azúcar pueden ser
problemáticos.
La industria dice que no hay que demonizar alimentos, que hay que comer de todo.
No se ha demostrado científicamente que comer una amplia variedad de
alimentos sea mejor que restringir algunos. Pero, al productor de carne
de vacuno, ¿qué le va a interesar decir? Pues que no hay que demonizar
ningún alimento. La industria tiene muchos más recursos que las autoridades de salud
pública para lanzar estos mensajes. Ha pasado antes. Algunas empresas de
alimentación han usado tácticas similares a las que usó la industria
tabacalera. Como pagar a científicos para que dijeran que el tabaco no
perjudicaba la salud tanto como se creía. Se llegó a decir que los
cánceres de pulmón incipientes producían el deseo de fumar para calmar
el dolor. También se ha empleado dinero para desprestigiar a los
epidemiólogos que trabajamos en nutrición.
¿Comparar la industria alimentaria con la del tabaco no es un poco desproporcionado?
Hace dos años se publicó un informe en PLoS Medicine con los documentos internos
de la industria del azúcar de los años cincuenta y sesenta. Allí se
constata que se sabía perfectamente que era la causa de la caries
dental. En aquellos documentos internos se detalla cómo pagaron a
científicos para que sembraran la duda sobre todo lo que pudiera
perjudicarlos. Los expertos en marketing que aconsejaban a las
empresas azucareras fueron contratados después por las del tabaco, que
imitaron estas estrategias. Por otra parte, sí es destacable que en los
últimos años ha habido movimientos responsables dentro de la propia
industria alimentaria para retirar las grasas trans [las más dañinas] de sus productos, usar edulcorantes que no sean calóricos y reducir el contenido de sal.
Vanessa Montero
¿Usted ha aceptado dinero de la industria?
En
dos ocasiones. La primera, en un momento en que nos negaron todos los
fondos y la cohorte SUN dedicada al estudio de hábitos alimentarios
corrió peligro de desaparecer. Aceptamos una oferta de Danone para ver
los efectos metabólicos del yogur sobre la obesidad. Fueron unos 40.000
euros en 2013. Concluimos que el consumo de yogur reducía el riesgo de
obesidad, pero también dijimos que el consumo de fruta lo reducía aún
más. Después de publicar el estudio acabamos nuestra colaboración con
ellos y les pedí que no me llamaran más.
¿Si publicó lo que quiso, por qué rechazarlos?
Es
una presión muy sutil. Me invitaron a que fuera a un simposio en Boston
para hablar de nuestros descubrimientos con el yogur. No me gusta
aparecer en un congreso de la mano de una industria concreta. Considero
que es mejor para todos que los investigadores sean independientes.
¿No ha recibido dinero de los productores de aceite de oliva?
No. La segunda ocasión fue el Consejo Internacional de Frutos Secos
quien nos pagó. Participamos en una convocatoria pública competitiva
para financiar Predimed Plus porque repartíamos frutos secos entre los
participantes. Obtuvimos un proyecto de 50.000 euros para dos años,
menos del 3% del dinero que recibimos durante esa época. Ahora, la
totalidad de nuestra financiación es pública: fondos estadounidenses,
españoles y europeos.
Hay investigadores que aceptan dinero de la industria.
Es un tema delicado. En 2013, nuestro trabajo publicado en PLoS Medicine concluía
que era cinco veces más probable que los estudios realizados con
financiación de cierta industria concluyeran a favor de esas empresas.
También es interesante contrastar cualquier estudio que haya recibido
dinero de compañías de alimentación con otros independientes y
compararlos. No se puede fiar uno solo de investigaciones financiadas
por los interesados. No se puede ser juez y parte. Otra posibilidad
sería que la industria aportara ese capital a un fondo anónimo y que no
tuviera capacidad para decidir qué proyectos se van a financiar. Por
otro lado, las agencias públicas tendrían que incrementar sus
inversiones en epidemiología nutricional. La alimentación interesa a
toda la población.
La obesidad es ya una epidemia de alcance global.
Es
la gran pandemia del siglo XXI, y va a provocar el hecho insólito de
que en las sociedades desarrolladas retrocedamos en expectativa de vida.
En Estados Unidos acabamos de saber que ya ha pasado. Un macroestudio
reciente realizado en Israel muestra que incluso la gente cuyo peso está
dentro de la normalidad, pero en la parte alta, rozando el sobrepeso,
sin ser aún obesos, tiene un mayor riesgo
de mortalidad cardiovascular. La OMS asocia la obesidad con 15 tipos de
cánceres. Eso tiene un impacto en la calidad de vida. Por eso estamos
haciendo el ensayo Predimed Plus, para ver si con dieta mediterránea no
solo se está más sano, sino también más delgado.
Solo en presencia de una dieta insana, la genética se relaciona con la obesidad. Por supuesto, el papel de los padres es clave
¿La obesidad es genética?
Es hereditaria, porque las
costumbres se pueden pasar de padres a hijos, pero el componente
genético no puede explicar la pandemia actual. En Harvard hicieron un estudio
muy interesante en 2012: tomaron 32 genes relacionados con la obesidad y
vieron qué pasaba cuando se tomaban bebidas azucaradas. Si no se
consumían refrescos azucarados, la genética no predecía nada. Es muy
llamativo. Solo en presencia de una dieta insana, la genética se
relaciona con la obesidad. Por supuesto, el papel de los padres es
clave, y el de la escuela, los profesionales sanitarios, los medios y la
cultura del entretenimiento.
¿Hasta dónde puede llegar la medicina preventiva?
Empecé a formarme como cardiólogo, pero enseguida me di cuenta de que me
gustaba actuar antes, la epidemiología, los grandes números. En los
noventa, la medicina preventiva era insignificante en España. Ha ido
ganando prestigio gracias a la medicina basada en la evidencia
científica. Antes el médico se fiaba de su inspiración, de su ojo
clínico, de su experiencia. Ahora hay investigaciones que afirman que
tras estudiar a 10.000 pacientes, esto es lo que suele pasar. Ha
cambiado el lenguaje de la medicina.
Se solía decir que un buen médico era alguien mayor, con experiencia.
Era una visión subjetiva. Ahora tiene una base más objetivada,
cuantificada, rigurosa, científica, pero nunca debe faltar el afecto
humano al paciente y la atención personalizada.
¿No podemos acabar obsesionándonos con la prevención?
La gente confunde la medicina preventiva con los tratamientos precoces o
los chequeos. Pero lo principal es el estilo de vida y la dieta. La
vida es simple, al menos en teoría: no fumar, estar delgado, tener
actividad física, comer sano y controlar la presión arterial, el
colesterol y la glucosa. Si se tienen bajo control estas cosas, se
reduce en un 76% la mortalidad cardiovascular.
Hoy en día, con un simple análisis de sangre o saliva se puede pronosticar un cáncer en una persona totalmente sana.
Esa medicina preventiva tiene aplicaciones que son habas contadas. Es
muy poca gente la que puede beneficiarse ahora mismo. No hay recursos.
En cambio, comer más lentejas y menos carne está al alcance de toda la
población desde ya mismo.
Hay un empeño en hacer que la gente viva muchos más años.
La calidad de vida es fundamental. Y mucha se pierde por las
enfermedades neurodegenerativas. Estamos investigando el efecto de la
dieta mediterránea en demencias como el alzhéimer y el párkinson y hemos
empezado a ver que también es beneficioso. Calculo que en un año se
publicarán los resultados. Creo que va a ser un bombazo.